Arquitectura
La integridad no puede darse por supuesta. Debe estar integrada en la arquitectura.
El patrimonio de una familia es un sistema, y los sistemas se diseñan.
El patrimonio acumulado a lo largo de toda una vida rara vez se presenta de forma ordenada. Las cuentas se abren a medida que surgen oportunidades, se crean entidades para transacciones concretas y se designa a los asesores uno por uno. El resultado puede ser sólido en cada uno de sus componentes, pero frágil en su conjunto.
La arquitectura consiste en tener una visión global: cada banco, cada gestor, cada entidad y cada asesor, cómo se relacionan entre sí y cuál es el objetivo de cada uno. Solo cuando ese diseño queda claro nos planteamos qué inversiones encajan en él.
En Redwood Heritage, el capital se orienta a través de estructuras, no se vende en forma de productos, siempre alineado con la visión de largo plazo de la familia.
Cuatro partes de un mismo diseño.
El balance familiar
Una visión única y coherente de los activos, los pasivos y la liquidez en todas las entidades y jurisdicciones.
Estructuras de titularidad y tenencia
Cómo se mantienen los activos, a través de qué entidades y cómo se relacionan esas entidades con los planes de gobernanza y sucesión de la familia.
La función de cada asesor
Un mapa claro de qué hace cada banco, gestor y asesor, bajo qué mandato y a qué coste.
Capital organizado por finalidad
Lo que la familia no puede permitirse perder, lo que debe crecer al ritmo de los mercados y, solo entonces, lo que puede aspirar a más.
Servicios relacionados y próximos pasos.
Estructurar, coordinar y supervisar el capital entre bancos, gestores y jurisdicciones.
Vehículos holding y estructuras transfronterizas alineados con la intención a largo plazo.
Asignación de activos diseñada dentro de la arquitectura.
El segundo pilar.
Empiece por la estructura.
La primera conversación es privada y sin compromiso.
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